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El Hotel Capri reabre sus puertas con nuevos bríos y una renovada oferta gastronómica, según nos comentó su Director General, Omar Sánchez Castillo.
En su amplia explicación el directivo nos dio detalles de la situación actual de la instalación tras la salida de NH.
Este emblemático hotel que une sus operaciones con el Victoria, es propiedad del Grupo hotelero cubano Gran Caribe.
Con categoría 4 estrellas, cuenta con 220 acogedoras habitaciones, divididas en Standard, Superiores, Dúplex y Suites; dispone igualmente de tres restaurantes, tres bares con música internacional y tradicional, una piscina en el piso 18, snack bar, gimnasio, y wifi en todo el recinto, entre otras ofertas.
Uno de sus servicios más demandados es el salón para eventos, luminoso y elegante, con una capacidad máxima de 60 personas equipado con la más moderna tecnología en medios audiovisuales.
Dicho espacio es ideal para la realización de eventos profesionales, como conferencias, y encuentros de negocios, así como familiares, banquetes de boda y otras celebraciones.
El Hotel Capri contiene historias y leyendas vinculadas con personajes que atrapados en el tiempo alimenta la curiosidad del viajero, que atraídos por un descanso reparador busca el confort en una legendaria instalación que despierta el interés por la historia y la cultura.
Su casino tuvo gran apogeo, y su piscina de la azotea se puede apreciar en filmes significativos como el de Carol Reed “Nuestro hombre en La Habana” o (después del triunfo revolucionario de 1959) “Soy Cuba”, de Mikhail Kalatazov.
Enclavado en el barrio de El Vedado, y muy cercano al malecón habanero, abrió sus puertas en 27 de noviembre de 1957; dispone de 220 habitaciones repartidas en 19 pisos, y como costumbre de esos años no tenía, por superstición, nivel 13; fue uno de los mayores hoteles casinos en La Habana de su época.
Una de sus peculiaridades era que la piscina, tenía una de sus paredes de cristal, y ésta colindaba con el Bar Azul, por lo que los clientes de éste veían su fondo.
El Capri fue uno de los primeros de su tipo en ser construido en la década del 50; diseñado por el arquitecto cubano José Cánaves en el 1956.
Su inauguración está relatada en el volumen La vida secreta de Meyer Lansky en La Habana, del escritor cubano Enrique Cirules, quien lo describe con singular maestría y belleza.
El hotel Victoria no escapa a esas intenciones de ofrecer un servicio de alta calidad y aspira a convertirse en una boutique del Habano, donde concurran amantes de esos placeres tanto cubanos como foráneos.
El Director General nos dijo finalmente que aspira a que los tradicionales mercados emisores del hotel que fueron España, Argentina, Brasil, México, Reino Unido, Suiza, Italia y Vietnam, retornen en breve tiempo para disfrutar de las bondades y de los nuevos aires de renovación que le han llegado a esta instalación que pronto cumplirá 7 décadas de existencia.
Será sede de un outlet de ventas como parte del programa colateral de la 44 edición de FITCuba 2026 lo que lo dará una mayor visibilidad en el espectro de las agencias de viajes acreditadas en el país y de cara al exterior.
El Hotel Capri mantiene su glamour y su sentido de la hospitalidad.