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En el corazón de Asturias, existe un lugar donde la tradición marinera se encuentra con la pasión más vibrante de la cocina internacional. Hablamos de La Carbonería, el proyecto personal del polifacético hostelero Pepe Cavalle, un hombre que ha convertido la hospitalidad en todo un arte.
Con más de tres décadas de experiencia, Pepe Cavalle no es solo un chef; es un embajador de la cultura gastronómica asturiana, reconocido con premios como el Premio Bergantín 2024 por su labor social y cultural . Su esencia se respira en cada rincón de sus establecimientos.
La magia de La Carbonería se despliega en dos ubicaciones privilegiadas, cada una con su propia personalidad pero manteniendo la esencia de calidad que caracteriza a la casa.
Situada en la Calle Mayor, 19 (junto al puerto deportivo), esta es la casa madre. Un local emblemático abierto desde el año 2003 donde la sidra corre y las brasas humean, con la esencia más pura de Asturias, y donde entre las especialidadesa están las carnes rojas a la piedra (chuletones y solomillos), ademas de famoso pulop a la brasa, un plato contundente servido con patatas fritas que sorprende por su sabor intenso. Marcan la diferencia el pan especial, un pan casero que se ofrece con una textura similar a la masa de la piza, y que sirve para acompañar cualquier plato.
Comer en La Carbonería es también apoyar la filosofía de vida de Pepe Cavalle. Este ovetense afincado en Llanes es conocido por sus macro paellas, las fabadas gigantes (para más de 2.000 personas), y por el Cochinillo de Segovia, además por su incansable labor solidaria en Cuba, donde ha llegado a donar más de 300 ambulancias y ha hermanado ciudades a través de la cocina. Su famosa Paella de Mariscos, con ingredientes frescos como gambas, cigalas y un toque decorativo de lima, es un fiel reflejo de su maestría.
Tanto si buscas la tradición de una sidrería asturiana como si te apetece, La Carbonería de Pepe Cavalle es la parada obligatoria. Porque en Asturias, el buen comer tiene nombre propio.
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